Welcome, visitor! [ Register | Login

Putas Pucusana

Putas Pucusana

 

Putas Pucusana, la prostitución de Perú es legal para las mujeres mayores de dieciocho años de edad si se registran con las autoridades municipales y llevan un certificado de salud.
La gran mayoría de las putas trabajan en el campo informal.

 

Encuentro sexual con una Puta en Pucusana

Aquí ciertos consejos para gozar cada encuentro sexual al máximo.

El Hotel

Primero vamos a situarnos en el conocido y muy frecuentado Hotel, aquel edificio de muchas habitaciones que las personas empleamos para ir con lascivia. Entramos y nos encontramos con una cama (cuadrada, redonda), dos sillones tal vez, muchos espejos, y en el mejor caso un bonito y muy confortante jacuzzi. Nos fuimos a concentrar en cama. Abren la puerta, obviamente ya sabiendo en común acuerdo que van a hacer ahí, andas en la habitación y como al hombre le entramos primero por los ojos hay que emplear esto como herramienta primordial para el juego. Te recomiendo lo mires, te contornees frente a él, la cara de puta no puede faltar, y al paso que te mira, desnudaste. Afuera remera, chau pantalón, y de este modo en lencería, búscalo. Ya lo tienes en tus manos. Siéntalo en la cama, sácale la remera, camisa o bien lo que lleve puesto, con tu mano y un muy leve empujón mostrarle que quieres que se acueste. Bésalo, rózalo con tus pechos en el de él, tócalo, sentirlo, manéjalo.

Hombres, ¡ojo! Ese asimismo es el punto preciso donde nos complace que nos mantengan de la cintura nos den vuelta, y ya encima nos saquen lo que nos queda de ropa, nos chupen enteras y nos cojan fuerte, duro, y tierno conforme el momento lo indique.

El auto

El auto es el enorme telo móvil de muchos. No aseveraré que en ocasiones una experiencia en el auto esta buena, mas muchachos, que no se les haga costumbre.

Si sos de los que les agrada mandar, este es el instante en donde debes hacerlo. Si ya están calientes, ni lo pienses, si aún no, estaciónate, bésala y entren en calor. Abalánzate sobre ella, tócala, dile que quieres que haga. Reclina el asiento, acóstala y hace lo tuyo..

si ves que los dos desean, y está aguardando llegar a otro lugar para empezar a hacer lo que los 2 desean, jamás viene mal una buena precedente. Si se te escapa una mano justo en su entrepierna, y empiezas a tocarlo, solo es cuestión de que te mire para saber si es eso lo que estaba esperando. Con lo que seguí jugando, y hacerlo que disfrute. No solicites permiso, despréndele el pantalón, bájalo, sácalo a fuera, míralo con deseo, míralo a él a los ojos, y chúpasela con ganas. Tras esto fíjense como desean seguirla, si en el auto, o bien preferís llegar al telo, o hacerlo en el auto y además en el telo.

Ducha

Si tu compañero/a se halla en la ducha, tanto para él como para ella, que pero sexi que sorprenderlo/a desnuda o con todo el amigo súper erecto.

Si eres quien entra, pon la contra la pared, que encorve su espalda y métela toda. Si trata de ser lo más sexi que puedas, míralo, tócalo, y chúpale el pene, que del resto se marcha a encargar.

Imagínate estar en casa, todos se van a dormir y se quedan solos, o, ya viven solos, se hace por la noche luces apagadas, uno ya recostado, el otro se levanta por un vaso de agua, únicamente alumbra la luz de la heladera, te acercas y la/o sostienes por la espalda, besos, caricias, se quitan la ropa en el tiempo que les parezca, te sosten de la cola y te sienta sobre la mesa, abrís las piernas a fin de que se ponga bien pegadito a tu cuerpo, encárgate de desprenderle el pantalón y bajarlo, aprovechas justo ahí para hacerle un paja, al paso que no dejas de besarlo, hasta el instante en que vos misma lo manejas para ponerlo justo en la entrada, dándole el O.K., para que sepa que la quieres toda adentro.

Oficina

Es ya tarde, te quedaste sola en la oficina, está por finalizar tu jornada laboral, y de repente entre él, el que te agrada. Te quedas sorprendida por su presencia, no lo esperabas, o bien quizás sí, ¡picarona! Qué pero excitante que hacerlo encima del escritorio del jefe, con lo que es justamente es ahí donde se dirigen. Te sosten tal y como si no pudiese inspeccionar el deseo, te apoya en el escritorio, te besa, te saca la remera, te desprende el pantalón, lo saca, te mira, desprende el suyo, te toca, te chupa la concha, te mira, te besa de vuelta, te acuesta sobre el escritorio, y te enviste en tantas ocasiones que no sale otra cosa de tus cuerdas vocales que gemidos. Te da vuelta, boca abajo te vuelve a acostar sobre la madera que esta tibia, tu cola expuesta a fin de que el haga lo que desee, y te tiene, esta vez te genera un tanto de dolor, duele, más te complace, lo dejas, es suya, tu cola es suya. (Experiencia sexual auténtica)

 

Playa

La última experiencia sexual que voy a contarles, quizá no todos lo han vivido, más vale, río, playa, o bien donde te lo imagines. Esto fue en la playa de la urbe de Piura.Todo era una insensatez, el tiempo increíble, y todo se prestaba para todo. Toalla en la arena, los dos sentados uno al lado del otro, muchos besos por el medio, nos acostamos bajo el cielo obscuro con los pequeños destellos de millones de estrellas, las olas que movían de manera continua el agua hasta la playa haciendo que apenas nos tocaran las puntas de los pies. Él se subió encima, ya estábamos desnudos de la una parte de abajo, con algo tapo su trasero, y comenzó a hacérmelo, esta vez no lo hacía de fuerte, sino más bien pausado y saboreando toda vez que entraba y salía, sentía como me mojaba y mi humedad más ido lo volvía. No hubo instante donde dejase de besarme, más me la metió un rato largo, seguido, cambiaba el ritmo de la forma justa a fin de que me hiciera suspirar.